La libertad de prensa y otras leyendas

 

“Ninguna sociedad democrática puede existir sin una prensa libre, independiente y plural”.
– Kofi Annan

 

Dicen que cada 3 de Mayo se celebra el día mundial de la Libertad de Prensa. No soy periodista, pero tampoco soy ajeno a las dificultades que enfrenta el periodismo independiente que apuesta por una proclamación de la verdad por encima de sólo un insípido entretenimiento.

¿De qué Libertad de Prensa se podría hablar en Nicaragua cuando más del 90% de los medios locales están en manos del Gobierno? ¿Quién se atreve a contradecir lo que los poderosos quieren que creamos? Los tentáculos mediáticos del poder son cada vez más desarrollados.

En Nicaragua los espacios independientes sin banderas políticas son cada vez menos, y no porque no existan este tipo de iniciativas, sino porque el mismo Gobierno represivo, en complicidad con los ricos, se ha encargado de amordazarlos -con violencia o con la compra de conciencias débiles-, con el único propósito del control absoluto con el que asegura la venta efectiva de un discurso vano y limitado. Los verdaderos independientes, es decir los pocos que no se han puesto a la venta, no tienen más remedio que el asilo en espacios cibernéticos, a los que la gran mayoría aún no tiene acceso.

Basta con que encendamos los televisores y saltemos de un canal a otro en busca de información imparcial para que en menos de 5 minutos los apaguemos cansados de escuchar el mismo discurso maquinal repetido una y otra vez como rezos en velatorio. Lo hemos permitido al aceptar lo que se nos impone sin decir nada, sin molestarnos, sin manifestarnos. ¿Cuántos programas radiales proponiendo debates abiertos nos quedan al aire? ¿Cuántas marchas legítimas para expresar cualquier inquietud o molestia que tengamos como sociedad se deben hacer para que los poderosos se cansen de “desautorizarnos”? ¿Qué es libertad de expresión en un país cuyo dominio absoluto está en manos de dos personas? Libertad de expresión es no tener miedo a salir a gritar lo que me molesta sin poner en riesgo mi puesto de trabajo, salir sin recibir un golpe, una piedra o una bala. Sin prensa libre tampoco existe una verdadera conciencia de justicia.

Hoy como hace unos 40 años la Libertad de Expresión en Nicaragua es un cuento de camino, la utopía de los que no se venden… Volverán los muros a ser nuestras columnas de expresión. ¿Quiénes quedan de pie levantando esta bandera rota?

Jorge Campos
Managua, 03 de Mayo del 2017

 


Foto: Constantinos Sofikitis. Ganador de la Competencia abierta “Fotografía callejera”, Sony World Photography Awards 2017.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s